1. Luz sí, pero con control
Las aromáticas (como lavanda, romero o albahaca) y muchas ornamentales necesitan una buena dosis de luz, pero el exceso puede quemar hojas, secar los brotes o alterar el crecimiento.
👉 Por eso, lo ideal es un invernadero con buena ventilación y posibilidad de sombreo parcial (con malla sombra o sistemas retráctiles).
2. Ventilación natural o forzada
En climas como el nuestro, un invernadero bien ventilado es fundamental.
❗ El exceso de humedad estancada favorece plagas y hongos, especialmente en ornamentales con hojas delicadas.
✔️ Una buena opción es instalar ventanas cenitales, laterales enrollables o incluso ventilación forzada con extractores.
3. Control de temperatura
Algunas especies ornamentales son sensibles al frío extremo o al calor prolongado.
🔧 Un sistema de calefacción o un sistema de refrigeración por nebulización puede marcar la diferencia en los meses más extremos.
4. Espacio de trabajo cómodo y modular
Muchos viveristas combinan producción, exposición y venta en la misma estructura.
En ese caso, recomendamos invernaderos tipo multitúnel o capilla, con suficiente altura y espacio para circulación, estanterías móviles y zonas de almacenaje.
5. Humedad controlada
Las plantas de interior, por ejemplo, requieren entornos más húmedos que las aromáticas de exterior.
💧 Instalar un sistema de riego por nebulización o microaspersión puede ayudarte a crear microclimas dentro del invernadero y adaptar el ambiente a cada tipo de planta.
✅ En resumen
Si vas a instalar un invernadero para plantas aromáticas u ornamentales, no pienses solo en el plástico: piensa en la funcionalidad.
Desde Inversistemas Daniel te ayudamos a crear la estructura que mejor se adapte a tus cultivos, tu espacio y tu forma de trabajar.
📲 ¿Tienes un vivero y necesitas asesoramiento? Escríbenos, llámanos o envíanos un WhatsApp. Nos encantará ayudarte a que tu proyecto florezca 🌸
Pide presupuesto